El problema de estos viajes no es el enviar a alguien a otra dimensión, sinó devolverlos. Por suerte, hoy en día se hacen copias de seguridad de los datos enviados, por lo que si uno pierde la vida en una dimension paralela, se puede reconstituir en nuestra realidad con un simple proceso atómico. El problema, claro está, es que qualquier experiencia vivida "Al otro lado" se pierde para siempre, pues el nuevo individuo solo es una copia hasta el momento del envío.
Algunas personas han planteado el dilema ético que representa el reconstituir los individuos perdidos por dos símples razones: la primera es que, si un individuo no vuelve a la realidad no por no haber muerto, sinó por un fallo en el proceso de reabertura del agujero interdimensional, el individuo puede quedar atrapado para siempre en la dimensión alternativa sin ser rescatado jamás y por lo tanto, exisitirán dos individuos idénticos en distintas dimensiones.La otra es que, si se reconstituye a alguien y luego el alguien "perdido" logra volver, existirán dos identidades iguales en el mismo mundo, cosa inaceptable.
El caso, es que esto nunca se ha dado hasta el momento y, por otro lado, los usuarios de este servicio tenemos claro que, si morimos o nos perdemos en otra dimensión, no es nuestro problema, pues volveremos a vivir como si nada hubiese pasado, aunque comprendo que haya gente que tenga dudas al respecto.
Bueno, parece ser que todo está listo, así que me voy a poner mi traje de viaje y me prepararé para iniciar el tránsito, A, por cierto, los científicos que me rodean ni siquiera van a darse cuenta de mi viaje, pues todo el viaje, aunque pueda durar semanas o años, en la tierra se completa en nanosegundos, por lo que para ellos ni siquiera me habré marchado. Por otro lado, si pasara mucho tiempo allí o me hiriera, por ejemplo, todos esos cambios se reflejarían en mi yo terrestre, como es normal.
Bien, repasaré mi equipaje: Traje, cámara, sensores ambientales, analizador de datos, centro de datos digital, kit de supervivencia...bien, parece que está todo en orden. La verdad es que no he hecho nunca un viaje como éste, siempre que lo he hecho ha sido algo más turístico, como ver Roma en la época de Julio César o pasar una semana en el NY de 1930 para ver como se vivía en aquella época. Para cada situación se debe adaptar al viajero, de forma que hay que vestirse de forma adecuada y conocer el lenguaje y las costumbres, para no resaltar y ver mejor la realidad que se quiere vivir. Sin embargo, hay viajes que se hacen con la última tecnología exisitente, como es mi caso. El traje que llevo puesto me permitirá realizar un montón de acciones que no podría hacer en condiciones normales, como correr hasta a 70 km/h o poder levantar hasta 300 kg de peso sin mucho esfuerzo.
Por otro lado, el traje tiene las opciones de camuflaje total, es decir, lo que antiguamente se llamaba invisibilidad. Y como guinda, el traje evita que se emitan olores y es completamente termo-invisible, con lo que no podré ser detectado ni por el olfato ni por mi temperatura corporal. Además, tengo la capacidad de ver a traves de todo tipo de filtros: visión noctura, térmica, rayos X... Vamos, tecnología de útlima generación para hacer el viaje lo más cómodo y seguro posible.
Bien, los técnicos me hacen unas señales...parece que va a iniciarse el proceso. Baja la campana de aislamiento y me indican que me encaje en la plataforma de sujeción, así que voy a ello...ya está. Veo que los haces de luz ya parpadean eso significa que en bre.......


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